La Semana Santa de Burgos está compuesta por 16 Hermandades y Cofradías. Está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde mayo de 2013.
Los orígenes de las manifestaciones públicas de la Semana Santa en Burgos hay que buscarlos en las representaciones litúrgicas que, al menos desde el siglo XIII, toman auge en Castilla. Serán monjes benedictinos y cistercienses los primeros introductores de los dramas litúrgicos Estas representaciones propiamente religiosas o devocionales, derivarán en textos teatrales, dramas religiosos escritos para su representación, buscando provocar en los fieles la devoción, el sentimiento y la emoción religiosa. Así, se hacen populares las representaciones del Descendimiento, el “Sermón de la Pasión”, el Vía Crucis, la tradición de recorrer las estaciones en la noche del Jueves Santo venerando la Eucaristía en el Monumento o el “perdón del Viernes Santo de la Cruz”, que consistía en liberar a un preso el día de Viernes Santo.
Junto al Monasterio Franciscano han sido históricamente, otros dos monasterios, el de San Agustín y el de la Santísima Trinidad, los que, con sus respectivos Santos Cristos, han fomentado la devoción al Crucificado en Burgos. Tras el Concilio de Trento adquieren también importancia las cofradías penitenciales que durante la Semana Santa desarrollarán sus cultos principales, junto a las procesiones que, en la calle, acompañan los "pasos", imagen o grupo de ellas representando un tema o escena referido a la pasión y muerte de Jesús, que mueva a compasión a la muchedumbre de fieles que la contempla en las calles.
Cofradías como la Vera Cruz y la de la Sangre de Cristo, existían ya en el siglo XVI, también otra cofradía dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, En 1726 se funda en la iglesia de San Nicolás de Bari la Cofradía de Nuestra Señora la Virgen de la Alegría, acaso la más antigua aún hoy existente, que hoy procesiona en la mañana del Domingo de Resurrección.
Tras la Desamortización Eclesiástica, se requisaron todos los bienes a los conventos y las Cofradías, desapareciendo muchas de ellas, así como las imágenes de las que eran titulares, salvándose sólo unas pocas al ser recogidas en la Catedral o en las iglesias parroquiales.
A mediados del XIX, con el fin de reorganizar las celebraciones procesionales de pasión en la ciudad, se funda en la parroquia de San Cosme y San Damián la Hermandad del Santo Calvario que organizaba la procesión del Viernes Santo, contando con dos pasos: la Virgen de los Dolores y un Cristo.
Habrá que esperar a principios del siglo XX para conocer un resurgimiento importante de la Semana Santa burgalesa que aparece en tomo al templo catedralicio, solemnizando la procesión del Viernes Santo, origen de la Semana Santa actual. En 1901, se constituye en Burgos la Junta Reorganizadora del Santo Entierro para dar mayor realce a la procesión del Viernes Santo y aumentar el número de pasos existentes. En 1905 se reagrupan la Junta Reorganizadora y la Hermandad del Santo Calvario, en una sola cofradía, la Hermandad del Calvario y Santo Entierro que, desde entonces será la encargada de la organización de las procesiones y demás actos de la Semana Santa burgalesa.
Superada la contienda bélica de la Guerra Civil, resurge en Burgos, como en numerosas ciudades españolas, un nuevo sentimiento semanasantero que dará lugar a la erección de varias cofradías y la creación de nuevos desfiles procesionales conformando, definitivamente, la Semana Santa burgalesa actual.
Nuevamente tras unos años de crisis general en todas las cofradías, la Semana Santa burgalesa, y con ella sus procesiones, resurge en los años 80 y 90 del siglo XX con la fundación de nuevas Cofradias.
La belleza de la imaginería es uno de los rasgos que más destacan en la Semana Santa burgalesa. Algunos de los pasos más representativos de esta manifestación religiosa son “Jesús Atado a la Columna”, obra renacentista realizada por Diego de Siloé que sale en la procesión del Viernes Santo, y “Nuestra Señora de los Dolores”, imagen de la segunda mitad del siglo XVIII, que participa en la procesión de El Encuentro del Jueves Santo. Junto a estas obras, que son las de mayor interés artístico y antigüedad, durante las procesiones de la Semana Santa de Burgos también es posible contemplar el paso “Santo Sudario”, que recorre la ciudad el Martes Santo, o “Jesús con la Cruz a Cuestas”, que procesiona el Miércoles Santo. También ese día sale la imagen “La Coronación de espinas” que, al igual que la anterior, es de principios del siglo XX. La procesión del Viernes Santo ofrece también la oportunidad de conocer otras de las obras de la imaginería religiosa que conforman la Semana Santa de Burgos, como “Oración en el Huerto”; “El Prendimiento”, realizada en 1927; “La Flagelación del Señor”, de principios del pasado siglo, y“Nuestra Señora de la Piedad”, también de esa época. Por su parte, “Nuestra Señora de la Soledad” es la imagen que encabeza la procesión el Sábado Santo.
La celebración comienza el Viernes de Dolor, al anochecer, con un Rosario penitencial con antorchas. La celebración continúa el Sábado de Pasión con el "Anuncio y Pregón de la Semana Santa".
Son muchos los actos que se celebran durante los días de Semana Santa. Destacan por su la belleza del entorno y la masiva participación, los Vía Crucis que tienen lugar el lunes santo desde la Iglesia de San Esteban, recorriendo la ladera del Castillo.
Los rosarios penitenciales por el centro de la ciudad, y desde luego las procesiones. Un día especial con procesiones principales es el Domingo de Ramos, donde por la mañana tiene lugar la procesión de las Palmas, acudiendo desde sus parroquias los niños con sus ramos adornados con dulces, quienes se dirigen juntos a la catedral con el paso de la Borriquilla, desde donde el arzobispo les dirige unas palabras. Por la tarde, la procesión del Santísimo Cristo de Burgos, de la parroquia de San Gil, Abad, crucificado de las Santas Gotas de Sangre, derramadas por la milagrosa imagen en 1.366, en el asedio al antiguo convento de la Trinidad de Burgos en la guerra civil castellana entre el rey Pedro I el Cruel y Enrique de Trastámara, posteriormente Enrique II de Castilla. Se recogieron algunas de las gotas de sangre en un relicario que actualmente se conserva en la iglesia de San Gil, Abad.
Durante los siguientes siglos, existió una fuerte competencia entre la orden de los Trinitarios y la de San Agustín por la advocación de Cristo de Burgos para sus crucificados, que culminó el 23-06--1806 cuando el rey Carlos IV se lo concedió al cristo de los Trinitarios. A pesar de ello, actualmente también se conoce como Cristo de Burgos al que se venera en la S.I. Catedral, procedente del convento de San Agustín.
El Jueves Santo las imágenes de Nuestra Señora de los Dolores y Jesús con la Cruz a Cuestas, se encuentran frente a la Catedral; en la procesión del Encuentro, sin duda la procesión más emotiva y multitudinaria de la ciudad.
El Viernes Santo tiene lugar la procesión del Santo Entierro, de carácter general, interviniendo todos los pasos y cofradías.
Ya el Sábado Santo se celebra la Procesión de Nuestra Señora de la Soledad y el Domingo de Resurrección parte la Procesión del Anuncio Pascual, en la que se baila la “danza del santo”, uno de los momentos más animados.
Javier Velázquez López
La Semana Santa de Burgos está compuesta por 16 Hermandades y Cofradías. Está declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde mayo de 2013. Los orígenes de las manifestaciones públicas de la Semana Santa en Burgos hay que buscarlos en las representaciones litúrgicas que, al menos desde el siglo XIII, toman auge en Castilla. Serán monjes benedictinos y cistercienses los primeros intr ...
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