Conviene recordar que la Hermandad de la Santa Caridad no da culto a ninguna advocación. No lo ha dado nunca. Su finalidad principal no es el culto sino el EJERCICIO DE LA CARIDAD. Los fines a que tradicionalmente se dedicaba eran los de enterrar de caridad y asistir en capilla a los condenados a muerte. Actualmente trata de cumplir los fines de caridad colaborando económicamente con Cáritas y celebrando la Santa Misa tanto por los fieles difuntos en general como en caso de fallecimiento de alguno de sus hermanos. La colaboración con Cáritas actualmente la han reducido en exceso porque sus medios son muy escasos: sólo cuentan con las cuotas de sus escasos hermanos y algunos donativos.