Desde 1966, la Cofradía de este nombre ha aportado un auténtico esplendor a las procesiones de Semana Santa, tanto por los 50 cofrades como por la vistosidad de su atuendo de terciopelo negro, que se completa con una capa del mismo tejido con una cola muy larga y ostentosa, ya sea por el capuchón de terciopelo verde, la valiosa talla de Nuestra Señora de los Dolores, obra del distinguido escultor D. Tomás Noguera, de mérito indiscutible y considerada un tesoro de gran valor.
La propia familia Isern-Estela, fundadora y benefactora de la Fundación, la adquirió en Madrid, donde se exhibía en los grandes talleres de arte español, en el año 1966.