Nuestra historia se remonta a principios del siglo XVII, aproximadamente hace 400 años, en la Iglesia del Carmen. Allí nació nuestra hermandad, según consta en diversos documentos públicos y privados, cuyo libro más antiguo data de 1770.
Su historia va unida a la de nuestra ciudad, Ponferrada, y junto a ella pasó por varias vicisitudes históricas muy importantes, momentos históricos de dificultad y hasta de supervivencia como La Francesada o la Desamortización de Mendizábal.
A mitad del siglo XIX, Isidro Rueda crea unos nuevos estatutos que la adaptan y actualizan y proyectan con fuerza hacia una nueva etapa de gran prosperidad social y económica. Con la creación de las cuotas, la hermandad crece y jurídicamente se convierte en contratante en préstamos, arrendamientos o censos.
La procesión fundacional y por ende la más antigua es la del Encuentro en los albores de la mañana del Viernes Santo. En sus inicios, a todos los hermanos participantes se les pasaba lista por parte del Mayordomo y el Regidor-Alcalde, en fila de a uno, con la túnica negra, soga al cuello y cola arrastrando en el lento caminar acompañando la imagen de nuestro titular Jesús Nazareno, que en la Plaza de la Encina se encontraba con Nuestra Madre, de la Soledad naciendo así la Semana Santa en Ponferrada, hace 400 años. La llamada a esta Procesión a golpe de clarín y timbal se remonta a esa fecha; así como el anuncio de su llegada a golpe del tañer de la campana del Nazareno Lambrión Chupacandiles, en torno al sábado de San Lázaro.
La Hermandad creció al ritmo de la propia ciudad, y en los años cuarenta del siglo pasado se hizo cargo de todas las procesiones que partían de la Basílica de la Encina a la que ha estado siempre unida. Nace así una nueva Semana Santa en Ponferrada creciendo en imágenes y procesiones.