A principios del año 1932, convocados por el párroco de Santa María D. Julián Muñoz, se reúne un grupo de arandinos para formar una cofradía que vele por los cuidados de la ermita y el culto a la imagen. Así, se crea una junta provisional, presidida por D. Alejandro Quintana, que redacta los estatutos, quedando aprobados por el obispo de Osma, D. Miguel de los Santos Díaz Gómara, con fecha 8 de abril de 1932. Sus 5.000 cofrades, aproximadamente, están representados y dirigidos por una junta compuesta de 30 personas que velan por que la devoción a la Virgen de las Viñas permanezca inalterable en los corazones de los arandinos; cuidan del decoro, conservación y mejora del santuario; y organiza los cultos que se efectúan en honor a Ntra. Sra. de las Viñas en las fiestas patronales, con su día grande el domingo posterior al día 8 de septiembre.